MECÁNICA

MECÁNICA CUÁNTICA DE LA DIGESTIÓN
El cuerpo humano no es una “estructura congelada” sólida, particularizada, estatica y fragmentada, que existe aislada del resto de la naturaleza. Se reconoce al cuerpo como parte del continuo natural. El cuerpo humano es un campo dinámico de energía. Participa constantemente de un intercambio con el campo mayor de energía que lo rodea, en el que esta comprendido el resto del universo. Como resultado de este intercambio constante, tu cuerpo se esta renovando y reemplazando en cada momento de tu vida.

Si pudieras ver tu cuerpo tal como es en su nivel mas elemental, comprenderías que 98 % de los átomos de tu anatomía no estaban allí hace1 año. Esto significa que, si bien la configuración de las células óseas se mantiene constante, los miles de millones de átomos que componen los huesos y cruzan libremente las paredes celulares están sometidos aun cambio y reemplazo constantes. Como resultado, cada 3 meses dispones de un esqueleto nuevo. Los mismos procesos funcionan en todo el resto del cuerpo. Tu cuerpo se recrea por entero en un periodo de 4 a 5 años.
El cuerpo humano parece el mismo de 1 día para otro, pero esta siempre en un proceso de cambio e intercambio con el universo que lo rodea. Y este proceso incluye las funciones fisiológicas básicas del metabolismo, la digestión y la eliminación.
Toda la renovación y la recreación esta muy cuidadosamente controlada, a fin de que se reconstruya el cuerpo con una forma reconocible. Donde se origina ese cuidadoso control?
Se origina en la inteligencia. Nuestra fisiología en si tiene una inteligencia inherente, y las muchas funciones fisiológicas que guían el reemplazo de células, moléculas y hasta átomos, dependen de esta.
La física quántica nos ha proporcionado estas mismas profundizaciones básicas en la naturaleza del funcionamiento humano. El cuerpo esta compuesto de átomos. Y que son los átomos? Puede resultar mas facil cosiderarlos como partículas que giran a velocidades vertiginosas en vastos espacios vacíos, colisionando, desintegrándose, disparándose, de un lado a otro; Pero en realidad los átomos no son partículas, en el sentido que un guijarro es una partícula de una piedra o una hoja es un trozo de un árbol. Son diminutas fluctuaciones de energía en la incita expansión de energía que la física moderna llama campo unificado.
De ese campo unificado emergen todas las fuerzas naturales, dando nacimiento a un universo material entero, incluido tu cuerpo.
Fundamentalmente tu cuerpo esta tan vació de materia como el espacio intergaláctico. Tal vez te sorprenda saber que una masa de materia viva y palpitante, de apariencia sólida, es en realidad casi toda espacio vació: nada mas que una ilusión perceptual, un reflejo de la inteligencia subyacente más primaria que estructura el universo entero. Puede ser sorprendente, en verdad, pero la naturaleza lo es a menudo.
Esta perspectiva de la fisiología humana, que reconoce la inteligencia como el tejido básico a partir del cual se estructura el cuerpo, da origen al concepto del cuerpo mecánico quántico. Esta frase rinde homenaje a otro principio crucial: que la inteligencia interior del cuerpo es el genio ultimo y supremo que refleja la inteligencia del universo como un todo.

La capacidad de curar es la cualidad primaria y más significativa del cuerpo. La curación se define como el proceso de devolver el cuerpo a sus funciones naturales. Esto se logra animando la inteligencia inherente a cada célula del cuerpo. Cuando Hipócrates declaraba, hace miles de años, que solo la naturaleza puede producir la curación, estaba expresando una verdad que aun sigue siendo básica, pese a todos nuestros avances tecnológicos.
La digestión desempeña un papel critico en el proceso natural de curación. La renovación constante de cada parte de la fisiología depende del correcto funcionamiento digestivo, un medio de extraer la inteligencia de la comida y luego procesarla, a fin de sustentar la inteligencia inherente a toda la fisiología.
Puede resultar extraño que se analice la digestión en términos de inteligencia. En occidente asociamos la inteligencia con el cerebro, no con el estomago o los intestinos. La inteligencia existe en cada organo, en cada célula del cuerpo.
Todas las funciones de tu cuerpo tienen puntos de equilibrio inherentes, establecidos por la inteligencia natural. Los millones de moléculas de tu torrente sanguíneo viajan allí donde son necesarias con infalible exactitud; las pupilas de los ojos están siempre adaptándose a las condiciones cambiantes de luz, con mayor flexibilidad de la que podría tener la mejor de las lentes fotográficas; la temperatura del cuerpo sube o baja sin cesar, siguiendo el termostato interno que reacciona según la temperatura del aire, la hora del dia y la intensidad de tu esfuerzo. Y, mientras tanto, el sistema digestivo acompaña con la eficiencia de una línea de montaje en una fabrica bien dirigida.
Solo cuando este equilibrio se altera por algún motivo, comienzan a presentarse los síntomas. Cuando esto ocurre, tu tarea no es tanto derrotar o suprimir los síntomas como restaurar el equilibrio al organismo, con lo cual los síntomas desaparecerán por si solos.
Para que la digestión y el metabolismo operen con su precisión y eficiencia naturales, el primer requisito es un estilo de vida bien equilibrado. La comida insalubre, los malos hábitos para dormir, las emociones negativas o la tensión física y mental pueden hacer que el cuerpo se desvíe de su funcionamiento natural.
El cuerpo forma parte del campo unificado mayor, y nuestro ser se extiende mas allá de los confines de este saco de piel y huesos, hasta los últimos rincones del cosmos. Nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y energías son tan “nosotros” como las uñas, los lunares y el tracto digestivo. Porque dar mas importancia a los artefactos fisiológicos? Porque pensar que cualquier imperfección en ellos es mas parte de nosotros que nuestra conciencia infinita, que es capaz de alcanzar las estrellas en un abrir y cerrar de ojos? De hecho, nosotros somos las estrellas. Somos los ríos, las tempestades y las inundaciones, somos las galaxias. Todo eso es proyección de nuestra conciencia.
Pero para experimentar plenamente esa conciencia necesitamos de la fisiología. Ver, oír tocar, oler, digerir: necesitamos toso eso a fin de percibir y comprender el universo en el que vivimos.
Deepak Chopra – Digestión perfecta.